De La Preocupación A La Paz, Desde La Espiritualidad

“¿Qué podría haber que el hijo de Dios no pudiese alcanzar cuando la Paternidad de Dios se encuentra en El?. Más la invitación tiene que proceder de ti, pues sin duda debes haber aprendido que aquel a quien invites a ser tu huésped será quien morará en ti.”

UCDM

Hoy te quiero hablar de esos momentos de oscuridad en los que nos sentimos preocupados por situaciones que vivimos, ya que entendemos desde el camino espiritual que hay solo un paso, un pensamiento que nos puede llevar de la preocupación a la paz, o del miedo al amor.

Cuando vivimos situaciones que nos preocupan, inmediatamente baja nuestra vibración ya que entramos a pensar desde el miedo juzgando lo que pasó y temiendo lo que puede pasar. En ninguna situación que nos preocupe se encuentra en el presente, ya que como dice en el libro “Ami, El Niño De Las Estrellas” en el presente no te preocupas, te ocupas de la situación con lo que tienes a la mano, y te dispones desde esa claridad del presente ver las infinitas posibilidades que hay de transitar y trascender la situación que estas experimentando.

Por otra parte, si nos preocupamos es porque estamos creyendo y confiando en el ser limitado que desde la humanidad hemos aprendido a ser, pero si nos tomamos un momento, conectamos en el presente con toda la plenitud de nuestro ser, sentimos la fuerza de Dios obrando en nosotros y a través de nosotros y será esa fuerza la que desde la sabiduría del amor nos guíe hacia las acciones que debemos tomar.

Es por eso que siempre que vivas situaciones de conflicto o preocupación, te centres en el presente, sin juzgar la situación para ver objetivamente la situación desde fuera de ella, teniendo un espectro más grande conectando con la misma grandeza del Ser ilimitado que eres, y transformes esa preocupación en oración, pues es en esta entrega en la que te rindes ante la luz y la grandeza de tu ser, es que conectas con la guía de Dios, y los seres de luz que nos guían para lograr entendimiento y llevar acciones desde el propósito del amor alineados en coherencia con la esencia de nuestro ser.

Puede ser increíble que sea tan sencillo, pero te digo que más que sencillo es lógico, ya que preocuparte por algo que paso por temor a lo que pueda pasar, es lo ilógico e increíble, ya que en este estado no tienes margen de acción ya que no puedes cambiar lo que paso y no puedes asegurar lo que va a pasar, lo único que te empodera es llevar la acción en el presente, pero no desde juicios o culpas, sino desde tu esencia de amor, y confiando en que esta situación se va a resolver desde la luz.

Es como cuando entras a un cuarto oscuro, piensas mil cosas que te puedes encontrar y temes cada una de ellas por las creencias y juicios que tienes hacia las mismas. Cuando te das cuenta que en tu mano tienes la linterna, que te puede ayudar a encontrar el interruptor de la luz que te mostrará lo que realmente hay en esa habitación, porque todo lo demás son suposiciones, y solo con la linterna iguai tu visibilidad estará limitada. Ubicas el interruptor y enciendes la luz, y te das cuenta de lo que realmente hay y lo que hay que organizar sacar o cambiar.

Este es el efecto que tiene la oración, una vez nos damos cuenta que contamos con esa luz en nosotros, la encendemos cuando decidimos ver esta situación aparentemente crítica de otra manera, y la usamos para conectarnos con la luz infinita que nos creó para que nos muestre un panorama más amplio de la situación y todas el espectro de posibilidades para resolverlo, con la simple presencia de la luz.

Para terminar, vale la pena decir que solo dos cosas se nos pide tener en cuenta en este proceso de oración. Recordar quien eres y el libre albedrío que puede elegir cruzar la habitación a oscuras o encender la luz, y confiar que la luz plena de Dios te guiará y mostrará el camino. No tiene que ser una oración muy elaborada, ya que más que la palabra vale es la intensión de conectarte con tu esencia de luz y reconocer la grandeza de Dios que habita en ti que todo lo ama y todo lo resuelve si así se lo permites.

Que si no es Paz, puedes experimentar cuando recuerdas la luz que hay en ti, y que es Dios en todo su esplendor quien está haciéndose cargo de cualquier situación que le entregues, bien sea una experiencia personal, en tu familia o país, incluso a nivel mundial, si cada uno hiciera consciencia de orar y llevar a la luz las situaciones que vivimos en vez de preocuparnos sin sentido, proyectando culpas miedos y juicios en lugar de ser coherentes con la luz y el amor que habita en nosotros y extenderla a cualquier situación para que reconozcamos la paz plena e inmutable innata de nuestro Ser.

Espero te sea útil, y practiques cambiar tu preocupación por oración para que reine la paz en ti y seas instrumento de paz.

Catalina Diaz,

Coach Espiritual

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