Tu Valía y El Especialismo Desde La Espiritualidad


“¿Como ibas a poder reconocer tu valía mientras te domine el deseo de ser especial? ¿Cómo no ibas a poder reconocerla en su santidad? No trates de convertir tu especialismo en a verdad, pues si lo fuese estarías ciertamente perdido”



En esta entrada de hoy te quiero hablar de la necesidad que creemos tener de resaltar o sobresalir en determinados aspectos que consideramos importantes bien sea en los ámbitos laboral, sentimental familiar etc. Aunque estos son comportamientos basados en creencias que hemos adoptado a nivel social cultural y familiar por tanto se nos hace lo normal, dese la perspectiva espiritual podemos reconocer cuán equivocados estamos definiendo nuestro éxito y nuestra valía en lo externo en búsqueda de aprobación y en el fondo tratando de reconocer quien somos.


Trabajando en mercadeo por más de 12 años, escuché y repetí muchas veces la frase “que hablen bien o que hablen mal pero que hablen”, también en aspectos personales escuchaba frases como “no ser uno del montón”. Desde que emprendí este camino espiritual entendí, después de años de meditación, talleres a los que asistí y diferentes experiencias, que lo que consideraba éxito o fracaso en mi vida no dependía de mi sino de la reacción de los demás por un resultado externo que llevaba a una aprobación de otros. Esto me llevó también a analizar cuantas de las decisiones que había tomado en mi vida las había tomado por mí, cuantas porque era lo que otros consideraban que era lo correcto dándome sus argumentos y cuantas por buscar aprobación de los demás.


Este camino espiritual de despertar de consciencia se nos invita a asumir la responsabilidad de todo lo que pasa en nuestra vida y reconocemos que decisiones pequeñas, o grandes y hasta las enfermedades las usamos como medio para sentirnos especiales y tener mayor atención. Al empezar a identificar esto vigilando mis pensamientos, entendí que el porqué de las razones de fondo por las cuales hacia unas cosas y no otras, o me gustaban unas cosas y no otras era porque creía que estos comportamientos me hacían especial o diferente, bien porque me hacían parecerme a alguien que admiraba entonces me hacia mas valiosa o porque llamaba la atención sobre mi algo que no era común, como que desde niña no me gustaban el chocolate o los dulces.


Al permitirme entender que había comportamientos que adoptaba no por mi sino porque creía me hacían especial a ojos de los demás, logré comprender también que esas creencias eran mías pero en verdad no tenia nada que ver con la aceptación que obtenía de los demás ni con el resultado que consciente o inconscientemente buscaba.




En muchas de mis consultas veo que este es un patrón que se repite en casi todos ya que socialmente nos han enseñado a través de estereotipos que hacen que encajemos más o menos en los estándares sociales. Muchas de mis consultantes llegan con preguntas como: “porque no tengo pareja”, “quiero tener un mejor trabajo” entre otras, que no reflejan sino el deseo de ser especial, de sentirme especial para alguien, de reconocerme y ser reconocida como mejor que alguien y generalmente la respuesta o mensaje que viene durante la sesión lleva a no identificarse como víctima de esa situación para tener atención, o no buscar mayor atención o sentirse especial con el cambio de una situación externa, y nos privamos de conocernos y reconocer esas creencias que se nos invitan a sanar a través de estas experiencias queriendo cambiar la situación externa.


Estos mensajes que recibimos durante la terapia, en estos casos nos dicen que no nos estamos viendo o reconociendo como realmente somos, nuestra verdad es pura perfecta e inmutable y ya está dada por Dios, y como hemos oído anteriormente “como es adentro es afuera”, si creo que algo externo me va a definir lo que soy, lo que va es a proyectar las creencias que tengo sobre mi reforzándolas y confirmándolas. Por esto, es que cuando acallamos la mente, dejamos a un lado todas las creencias que tenemos y pensamientos de miedo enfocados en el pasado y en el futuro vamos a experimentar paz porque estamos dejando que sea nuestro verdadero ser: La luz, la paz y el amor que hay en nosotros lo que se exprese en nosotros y a través de nosotros.


También es importante identificar cuáles de estas creencias estas proyectando en los demás, sobre todo en los niños ya que ellos están formando su personalidad y van a hacer y tomar como cierto lo que vean en ti como ejemplo, sintiéndose identificados con lo que ven en ti. Dicho esto, quiero que te quedes con la vigilancia de tu mente y te empieces a conocer a través de cada experiencia y cada pensamiento no para ponerte etiquetas nuevas sino para reconocer las que te has puesto consciente e inconscientemente para que sean llevadas a la luz y las puedas trascender. Permitámonos experimentar cada situación sin juicio, y conozcámonos para poder reconocer que la luz la paz y el amor es lo único inmutable en nuestro ser, por tanto es lo único que nos puede identificar.

Espero te sea útil esta información.


Un abrazo de luz y amor infinito para ti.


Catalina Diaz,

Coach espiritual

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