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Sanar La Mente y Retornar a la Paz


"Un individuo puede pedir ser curado físicamente porque tiene miedo del daño corporal. Al mismo tiempo, si fuese curado físicamente, la amenaza que ello representaría para su sistema de pensamiento podría causarle mucho más miedo que la manifestación física de su aflicción. En ese caso no estaría pidiendo realmente que se le liberase del miedo, sino de un síntoma que él mismo eligió. Por lo tanto, no estaría pidiendo realmente ser curado."

UCDM


Cuando nos enfrentamos a situaciones de salud, atendemos los síntomas, pero no somos conscientes de atender la causa de los mismos que no está en el cuerpo sino en la mente, en las creencias o asociaciones mentales que tenemos frente a distintas situaciones, a nuestro cuerpo y por último a nosotros mismos. Por tanto, cuando hablamos de sanación a nivel espiritual si bien hablamos de síntomas para saber que hay algo a sanar hablamos principalmente de la mente que proyecta creencias que se manifiestan en una experiencia física.


Es importante resaltar, que nuestra experiencia física depende de nuestro estado mental, o dicho de otra manera nuestra vida material es una manifestación externa de una condición interna. Acá pueden entrar muchas creencias a nivel social, cultural, familiar genético etc., que nos han llevado como humanidad a creernos víctimas de agentes externos, mas no a tomar responsabilidad de las condiciones internas o creencias que tenemos a nivel consciente o inconsciente que se manifiestan en el mundo físico.


Dicho esto, en mi camino espiritual he aprendido de la mano de Arcángel Rafael y el maestro Jesus que la falta de Paz frente a CUALQUIER situación ya es un síntoma a sanar ya que es reflejo de una creencia en la separación, la pérdida, escasez o muerte en las que se ha sustentado este mundo, y si bien son creencias a nivel colectivo, cada uno es responsable de sanar en su historia y experiencia personal estas creencias en el instante en que estas se manifiesten, ya que según el sistema de creencias individual, es evidente que cada uno reacciona de diferentes formas ante un mismo estímulo externo.


Indiscutiblemente desde lo que hemos aprendido colectivamente es a “manejar los síntomas” queriendo controlar el efecto, pero no a mirar la causa que ha suscitado esta situación que nos quita la paz en determinada situación. Y es obvio que no debemos “aguantar” un dolor de cabeza, y tenemos las herramientas como aspirina, tylenol entre otros que nos ayudan a reducirlo, pero si queremos una verdadera sanación debemos ser conscientes de que detonó ese síntoma.





¿Entonces… que hacer?

Lo primero es recordar que no estamos solos en este proceso de sanación, por el contrario, es obvio que no lo podemos hacer por nuestra cuenta. Debemos recordar que tenemos una consciencia superior en la que nos asisten ángeles, arcángeles, guías y maestros y que ellos están a nuestro servicio, solo a la distancia de un pensamiento para que puedan, si así lo aceptamos, sanar nuestra mente para retornar al centro de paz ante cualquier situación


Por tanto, en vez de rechazar un síntoma como ansiedad, estrés miedo o ya un tema físico, lo primero que debemos es RECONOCER que no estamos en paz, ósea hay un estímulo “externo” que esta detonando un sistema de creencias que desatan una emoción que se manifiesta en el cuerpo, y si no la atiendo o la reprimo se va a hacer más evidente hasta manifestarse en el cuerpo, porque como dice ese dicho popular “El cuerpo dice lo que la boca calla”. En pocas palabras, toda falta de paz es una invitación a sanar.


Una vez somos conscientes que hay algo en nuestra mente que debe ser sanado, pasamos a ACEPTAR esta situación sin juicio, porque como dice Un Curso de Milagros “El final del juicio es el comienzo de la sanación”. Cuando dejamos de rechazar o juzgar la situación o el síntoma y lo aceptamos como parte del plan de nuestra alma nos abrimos al aprendizaje que tiene para nosotros y aceptamos esa situación como parte de la maestría del alma. Esta puede ser la parte más difícil, pero se puede empezar con no conectarnos con pensamientos como “esto no debió haber pasado”, “no debió haber pasado así”, “porqué a mi” y simplemente ver la situación tal como es y nos situamos en el presente.


Y por último, viviendo la situación en presente podemos y debemos elegir vivirla en PAZ ya que solo desde la paz, trascendemos las creencias basadas en miedo que nos produce esa situación. Y al elegir la paz, invitamos a ese nivel de consciencia superior del amor para que eleve nuestra consciencia y desde la luz de la verdad de nuestra esencia divina, y desde esa visión del amor mirar el síntoma de frente, reconocerlo y aceptarlo como maestro, entregándole a esa consciencia divina esa situación para que entre en lo más profundo de nuestra mente y memoria para que extienda la luz de la verdad de nuestra esencia de amor.


En resumidas cuentas, Reconocer que no estamos en paz, aceptar sin juicios el aprendizaje que esa enfermedad o situación trae en nuestra vida y elegir transitar esa situación en paz es la clave para desde nuestra esencia divina soltar esas creencias para que desde la sanación de la causa (creencias equivocadas) el efecto, independiente del que sea a nivel de la forma, será de bienestar para todos los involucrados. Es importante tener en cuenta que cuando se entrega esta situación a la luz, se debe confiar en que el resultado es el que mejor corresponde a todos los involucrados y depende de cada uno tomar el mejor aprendizaje y sanación de cada situación. Y así, retornamos a la paz y nos abrimos a recibir las distintas herramientas a nivel físico, mental y emocional que nos serán útiles para que nuestra experiencia física sea un reflejo de nuestra esencia de luz y amor.


Espéro que esta información te guste y sea util en tu proceso.


Un abrazo de luz y amor infinito!


Catalina Diaz

Psicoterapeuta Angelical




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