La felicidad desde la espiritualidad




“No te contentes con la idea de una felicidad futura. Eso no significa nada ni es tu justa recompensa. Pues hay causa para ser libre ahora”


UCDM


En esta entrada te quiero compartir como se vive la felicidad y qué es cuando se observa desde la óptica espiritual. Si vemos la felicidad como el estado natural pleno de nuestro ser, reconocemos que normalmente no nos vemos identificados con este sentimiento, y esto, si nos identificamos como observadores de nuestra película, logramos identificar que es porque hay cosas o situaciones que hay o no en nuestra vida a las que les hemos atribuido la responsabilidad de hacernos felices o de quitarnos la felicidad.


Hay una clara diferencia entre cuando algo o alguien me hace feliz o cuando soy feliz ya que si nuestra felicidad depende del tiempo que ese objeto, situación o persona esté en nuestra vida no somos felices, estamos alegres momentáneamente. Para entender esto mejor, debemos diferenciar la felicidad de la euforia ya que se confunden normalmente estos dos conceptos. La euforia son esos picos emocionales que tenemos cuando hay un estímulo externo que genera una emoción que asociamos con felicidad, por otra parte, la felicidad es sentir la plenitud de nuestro ser experimentarla en cada aspecto de nuestra vida reconociendo que ese es el estado real de nuestro ser que es invulnerable e inmutable independiente de las situaciones que vivamos.


Acá nos podemos hacer varias preguntas. Por qué no experimentamos esa felicidad y plenitud siempre?. La respuesta es sencilla: Porque anteponemos los miedos y creencias que hemos adoptado consciente o inconscientemente a nivel cultural social o familiar. Es como si cada creencia fuera un velo que ponemos ante la plenitud de nuestro ser y nos hemos identificado tanto con este velo que ni lo percibimos. Como cuando llevamos tanto tiempo con las gafas puestas que olvidamos que las tenemos y simplemente nos acostumbramos a que las cosas son así, aunque la solución está al alcance de nuestra mano.



Esos miedos y creencias toman también forma de no merecimiento o falsa solidaridad. Por ejemplo: como me puedo sentir pleno y feliz cuando hay gente muriendo de hambre, cuando acabo de terminar una relación sentimental o laboral o acaba de fallecer un ser querido. También postergamos la felicidad dándole el poder a algo externo como: Cuando tenga pareja me sentiré plena, cuando gane determinada cantidad de dinero, cuando conozca tal o cual lugar, cuando sane de esta enfermedad. Te digo que todo lo que listé anteriormente no son sino excusas para no ser feliz ahora. Fuiste creado en plenitud y libertad, esa es tu única verdad, por tanto desde esta esencia puedes vivir asi cada experiencia de tu vida. Por esto te pido que no pongas más velos o excusas para ser feliz, simplemente conéctate con tu esencia y desde ese estado de tu ser trasciende esos miedos y falsas creencias porque pasa eso están.


Esto lo he aprendido día a día y paso a paso en mi camino, ya que es una tarea constante decidir vivir en plenitud reconociendo lo que esté pasando en nuestra vida como parte de nuestro proceso de crecimiento espiritual y como te escribí la semana pasada aceptarlo como tal, y tras esta aceptación neutra de cada situación que pase en tu vida, aceptas quien eres y recuerdas que puedes sentirte feliz y pleno siempre, y desde esta plenitud actuarás en consecuencia y esa será tu recompensa. Por otra parte, si actuamos desde el miedo o el victimismo, lo que estamos co-creando es más de lo mismo y aunque lleguen personas que se “solidaricen” con esa situación y con nuestra máscara de victima solo reforzaran esta pobre visión que tenemos de nosotros al creer que si necesitamos algo externo para vivir Felices y no estamos honrando nuestro ser ni trascendiendo estas experiencias.


Espero te guste y te sea útil en tu camino.


Un abrazo de luz y amor infinito,


Catalina Diaz

Coach Espiritual

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